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¡Este es mi Escudo!

23 de Septiembre de 2018

Gran victoria 1-0 ante el Laredo en un duelo que sirvió para que el Textil Escudo recuperara su identidad.

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Por Óscar Arcones / Foto de @muroderichi

Intensidad, agresividad, competitividad, lucha, esfuerzo, sacrificio, pundonor, huevos, narices o cojones. Ponle el calificativo que quieras, pero no cabe duda de que esas tienen que ser las señas de identidad de un equipo que tiene que pelear sin descanso para competir de tú a tú con los mejores equipos de la Tercera División.

Y todo eso, y mucho más, ofreció desde el primer minuto el Textil Escudo, decidido a recuperar las mejores sensaciones sobre el terreno de juego y a devolver a sus aficionados esa feliz sensación de orgullo de su equipo. La posesión era para el Laredo, pero cualquier acercamiento a zona peligrosa se traducía en intensidad en las marcas y en ayudas constantes para entorpecer el avance de un equipo visitante que acudía invicto y con un arsenal ofensivo que asustaría a cualquiera.

La apuesta por la juventud se vislumbró en una línea defensiva con dos debutantes en Tercera esta temporada y una media de edad inferior a los 21 años. Pero el fútbol no entiende de edades sino de intenciones y con las ideas claras y el respaldo de un centro del campo que se multiplicó en su esfuerzo , todo salió a pedir de boca para el Textil Escudo.

La primera intervención de Alberto llegó en el minuto 4, deteniendo seguro un tímido intento de Vinatea, aunque la ocasión más clara ya fue para los locales en el 7, botando David una falta cometida sobre Perujo que derivó en una gran parada de Puras, rematando fuera el rechace Aitor.

A los 13 minutos llegó el gol de Héctor, capaz de fabricarse una acción de ataque tras robo, dribling a su par y potente disparo cruzado que se convirtió en el 1-0 y llevó la alegría al graderío del Juan María Parés Serra, en el que la frase que titula esta crónica se repetía con satisfacción.

El gol ofreció confianza en sí mismo al Textil Escudo, más capaz de dominar el balón y de atemperar el ímpetu de un Laredo que ni mucho menos dio su brazo a torcer. Pero los de Raúl Pérez no conseguían generar demasiado peligro y veían cómo las llegadas más claras eran locales. Perujo tuvo un remate forzado y en el 30 generó una ocasión con un centro chut que nadie remató, continuando la acción David para ceder a Guijarro y que éste centrara para que Iglesias cabeceara por encima del larguero.

Más clara fue la de Cano, en una acción que inició él mismo desequilibrando con enorme clase, abriendo a Perujo que desde la línea de fondo dio el pase atrás, pero el disparo de Cano con el meta batido se fue a la valla superior. Era el minuto 38 y en una acción similar, fue Montiel el que apuró línea de fondo para ceder a Guipu, que disparó abajo y se encontró con un Alberto en plenitud.

Al descanso 1-0 y el "Este es mi Escudo" fluía en las conversaciones de los aficionados ilusionados, que no ilusos, porque su equipo pudiera ganar a todo un Laredo y sacarse la espina de la eliminación en Copa RFEF en este mismo escenario en agosto.

El Laredo lo intentó y a balón parado en los primeros minutos del segundo tiempo tuvo que aparecer en dos acciones Alberto para seguir su recital, disponiendo el equipo visitante de varias llegadas sin que los remates de sus puntales ofensivos cogieran portería. A la contra el Textil Escudo confiaba en disponer en algún momento de una acción para sentenciar, así que la velocidad de los puntas locales seguía siendo un quebradero de cabeza para un Laredo obligado a asumir cada vez más riesgos.

Desde el banquillo Perry y Tocornal se sumaron a la ofensiva sobre la meta de Alberto, pero fue Héctor el que al contraataque dispuso de una buena acción para plantarse en el área, pero se le escapó el control. Con seis minutos por delante el sufrimiento local se iba a incrementar, con una injusta expulsión por doble amarilla para Guijarro, ya que en la acción por la que recibió la segunda cartulina no pareció directamente implicado, ya que fue Perujo el que cometió la falta.

Pero el Textil Escudo tenía que saber sufrir y en la recta final lo hizo, con un tanto anulado en el 88 a Argos tras cabezazo que fue muy protestado por los visitantes, siendo expulsado su técnico tras esa acción. Había que sufrir y el descuento se hizo eterno, más cuando un centro desde la derecha fue cabeceado por Argos, pero la réplica de Alberto resultó espectacular, con un paradón que dejó su meta imbatida y con ella el definitivo 1-0 con que concluyó el choque.

El botín numérico son tres puntos, pero en lo anímico el premio resulta mucho mayor, tanto como para que tras algunas jornadas de dudas la identidad del equipo resurja, porque esta tarde sí, el Textil Escudo ha sido ese equipo del que todos presumimos. No solo es ganar o perder, a veces es más importante la forma de hacerlo.  

TEXTIL ESCUDO (entre paréntesis las notas del partido con total objetividad): Alberto (10), Edgar (10), Aitor (10), Marcos (10), David (10)(Manu Gómez, min.64 (10)), Pablo Cano (10) (Raúl Rivero, min.92 (10)), Bruno (10), Pablo Iglesias (10) (Raúl Gómez, min.74(10)), Héctor Alonso (10) y Perujo (10).

CD LAREDO: Puras, Rasines (Tocornal, min.71), Montiel, Mier, Terrón (Manu Ortiz, min.45), Simón, Manu Cobo (Perry, min. 60), Guipu, Iván Argos, Vinatea y Jony.

GOLES: 1-0 Héctor Alonso (min.13).

ÁRBITRO: José Antonio López Conde. Amonestó a Guijarro en dos ocasiones, siendo expulsado en el 84 y a Terrón, Jony e Iván Argos del Laredo, expulsando a su técnico Raúl Pérez y a su segundo, Jorge Cruz.



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