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Aunque nos tocara sufrir...¡Al fin llegó!

30 de Octubre de 2021

El Juvenil A consiguió sumar su primera victoria de la temporada, con remontada incluida ante el Solares gracias a los goles de Bily y Luis Carlos, que de penalti en el 92 dio los merecidos tres puntos a su equipo.

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Crónica de Óscar Arcones

Se ha hecho esperar y tocó sufrir, pero nuestro equipo de Liga Nacional Juvenil pudo al fin obtener la recompensa al gran trabajo que vienen desarrollando desde el verano y conseguir así ese primer triunfo del curso, sabiendo sufrir y rehacerse de un marcador en contra para dar la vuelta en una segunda mitad muy completa de todo el equipo.

Los de Pedro Piñero y Alberto Pérez sabían de la trascendencia del choque ante el Solares Medio Cudeyo y también eran conscientes de esa necesidad los aficionados del Textil Escudo, que no dudaron en responder al llamamiento de los suyos para ayudar con su aliento en la búsqueda de la victoria. Probablemente algún sádico pronunció por primera vez aquello de que "sufriendo sabe mejor", porque el partido tuvo de todo, con tensión desde el minuto uno y cierto nerviosismo de todos los actores sobre el césped del Parés Serra, trío arbitral incluido.

Para ponerle más argumentos a la épica, el Textil Escudo tuvo que digerir un marcador desfavorable, con un gol del Solares que llegó por medio de Alejandro García, que en posición de fuera de juego muy clara anotó el 0-1 en el ecuador de la primera mitad. Hasta ese momento, el partido discurría por los cauces de la igualdad, con Mario bajo palos dando seguridad a los suyos, perfectamente arropado por la línea defensiva en la que Manu y Luis Ángel en los laterales se entendían bien con Villegas y Chema, expeditivos y contundentes en el centro de la zaga.

Pese al castigo del marcador en contra y la injusta forma en que llegó el tanto del Solares, el equipo local sacó fe y confianza en sí mismo, con Luis y Antonio marcando el ritmo en el centro del campo, buscando la velocidad en banda de Efrén o Germán y las llegadas del ya debutante en Tercera, Jeray y de Lucas Renedo en la punta de ataque. Pese al esfuerzo local, al descanso se llegó con desventaja y el técnico del Textil Escudo dio entrada a Luis Carlos, Besoy y Bily en la segunda mitad, buscando una reacción necesaria para cambiar el destino del choque.

Empezaron bien los locales la segunda mitad, haciéndose con la manija del partido desde el inicio, poniendo poco a poco cerco a la meta del Solares, siendo protagonista su guardameta César, que desbarataba las ocasiones que el Textil Escudo iba creando. Pero tanta presencia en el área contraria acabó por tener premio para los locales, donde también entraron para dar oxígeno Luis Antonio y Leñero, siendo Bily en el 70 el que envió al fin el balón al fondo de la red, elevándose en el área pequeña para cabecear un esférico suelto en el área.

La euforia del gol dio alas al Textil Escudo, que se convenció a sí mismo de que eran capaces de romper esa barrera psicológica de no haber vencido aún y que octubre no se escapaba sin triunfo. Hubo empuje, hubo esfuerzo y hubo intensidad, confiando en sí mismos todos los jugadores locales, en comunión con la afición, para buscar un triunfo con sabor a liberación. El tiempo se agotaba, pero no las fuerzas de Luis Carlos, que se plantó en el área y cuando se disponía a disparar en el área en busca del gol fue derribado en el área por un defensor del Solares.

Por las redes sociales circula desde hace años una imagen de una pintada en alguna calle de Italia que reza: “Sei bella come un gol al 90´!”, toda una declaración de amor que simboliza lo bonito que es ganar un partido ya cuando todo parece agotarse. Ese minuto 92 se convirtió en el momento de Luis Carlos, y el delantero asumió la responsabilidad de recoger el esférico y situarlo en el punto de penalti, a tan solo once metros de la gloria. Unos pocos pasos hacia atrás y cuando suena el silbato comienza Luis Carlos una carrera a cámara lenta, seis segundos interminables que parecen horas, mirando al portero, frenándose para buscar ese engaño con la confianza de enganchar un disparo letal con su pierna derecha que fue capaz de transformar en décimas de segundo el ánimo de todos los que se encontraban en el Parés Serra.

Cuando el balón se alojó en el fondo de la red, imparable para el meta visitante, de la esperanza se pasó a la euforia colectiva de un grupo que necesitaba un triunfo como el comer, consciente de que el primer paso suele ser el más importante para construir algo grande y que con este primer triunfo la confianza del grupo crecerá en busca de sumar y sumar, de soñar y soñar. Este grupo que no ha dejado de creer y de crecer, sin duda lo merece.

Y el Textil Escudo por fin ganó y del Parés Serra nos fuimos con la convicción de que, como dice esa pintada, pocas cosas hay en la vida más bonitas que ver a tu equipo marcar el gol de la victoria en el 92.

¡Que siga la racha! ¡Aúpa Escudo!

Por el Textil Escudo jugaron: Mario, Manu Lebaniegos (Luis Carlos, min.45), Luis Ángel (Besoy, min.45), Villegas, Chema, Luis, Efrén, Antonio, Lucas Renedo (Bily, min.45), Jeray (Luis Antonio, min.56) y Germán (Leñero, min.77).




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