El momento era hoy
02 de Abril de 2023
El Textil Escudo se impuso al Solares Medio Cudeyo con un solitario gol de Tato en la primera mitad, para abandonar el farolillo rojo y mantenerse vivo en la pelea por la permanencia.

Crónica y foto de Óscar Arcones
Con el agua al cuello, sabiendo que en caso de derrota la salvación sería casi utópica, el Textil Escudo supo salir airoso de una situación muy complicada y demostrar que resiliencia, además de ser una palabra muy de moda, es un término que define perfectamente la capacidad que este equipo manifiesta cuando todo parece estar cuesta arriba.
Nadie tenía que decírselo porque plantilla y cuerpo técnico ya sabían, perfectamente, lo que tenían entre manos y la importancia vital, trascendental y todos los términos acabados en -tal que se os vengan a la cabeza, pero era fundamental ganar y contagiarse de la confianza de una afición que no falló a su equipo y llenó el Juan María Parés Serra.
Primero homenajeando al Benjamín A del Textil Escudo, campeón de liga, que se llevó una merecida ovación y que pareció contagiar a los mayores de ese espíritu combativo que hacía falta para superar a un rival como el Solares, para el que los tres puntos resultaban tan vitales como para los de Cabezón de la Sal, pero que no tenía esa grada de su lado y ese factor también importa, y mucho, cuando te juegas la vida.
A balón parado llegó la primera ocasión para el Textil Escudo, cuando tras un córner en el minuto cuatro, un balón queda suelto en el área para Asier, que disparó arriba. La réplica visitante llegó en el nueve, con un tiro de Juancar que se envenenó y obligó a Samu a empezar su recital con una gran estirada para enviar la bola a córner.
El talento de Kimi salió a relucir en una acción en la que sorteó a su defensor con un giro sin necesidad de tocar el balón, pero un zaguero visitante llegó al corte cuando ya se relamía el del Textil Escudo para disparar. Desde la derecha, Chiki puso en el minuto 18 un centro medido a la cabeza de Tato, pero el palo se interpuso en el cabezazo del cabezonense, que afiló los dientes para lo que sucedería ocho (como su número), minutos después.
Entre medias, Samu se erigió en héroe con una doble parada de mucho mérito y un despeje a córner de un rechace no menos espectacular, manteniendo la portería imbatida como base de ese triunfo que tenía que llegar.
Dicen los taurinos que hay tardes de puerta grande o de enfermería, y Tato, que tiene nombre de torero caro y clase de figura, ya protagonizó el susto hace quince días. Así que esta vez era el momento de la puerta grande, de marcar uno de los goles de su vida (le quedan muchos más) y volver a condenar al Solares como ya hizo en la primera vuelta. Tras una buena acción combinativa, se asoció con Chiki por banda derecha y tirando de fuerza, raza y corazón, cruzó un disparo que batió al meta y se convirtió en el 1-0.
Acusó el golpe el equipo visitante y el Textil Escudo se relajó, por lo que el encuentro entró en un proceso de calma tensa, disponiendo los locales de las ocasiones más claras para ampliar la renta, con una falta directa magistralmente lanzada por Raúl Rivero que obligó a una gran estirada de Luis y un tanto anulado por falta al portero del Solares tras un córner.
Al descanso el Textil Escudo se fue en ventaja, pero los visitantes ni mucho menos se rindieron y sus apariciones en campo contrario se multiplicaron. Varo tuvo una oportunidad clara con una acción por derecha en la que elevó ante la salida de Samu y el balón se marchó rozando el poste, teniendo Asier una buena ocasión en una internada del bravo Mesut, que puso un centro desde la izquierda al que el medio no llegó por milímetros.
Samu se mostraba seguro en el juego por alto ante los balones bombeados del Solares, defendiéndose sus compañeros con orden en una línea defensiva novedosa y que solventaron con creces. En una contra veloz en el 79 tuvo la sentencia Kimi, tras un pase del capitán Pablo Cano, pero el portero Luis lo solventó con acierto, dando réplica dos minutos después Samu con un paradón con el pie a tiro de Viti.
Era el momento final, el momento de sufrir con todo y el Textil Escudo lo hizo, protagonizando Adri un cabezazo a centro de Kimi que se fue desviado por poco, teniendo cinco minutos de añadido para que la tortura se prolongara. Seriedad en defensa y agonía en cada balón, hasta que el colegiado señaló el final, para alivio de los presentes, que vieron cómo el trabajo, al fin daba sus frutos y esos tres puntos que saben a gloria permiten al equipo seguir en la pelea.
El nuevo marcador se estrenó con un 1-0, con victoria y con una alegría que nos llena y que sirve para demostrar, una vez más, que dar por muerto al Textil Escudo, es un pecado. Y empezamos la Semana Santa con tres puntos y unas locas ganas de resucitar...¡En el camino estamos! ¡Vamos Escudo!
TEXTIL ESCUDO: Samu, Edgar, Mario Gómez, Borjita, Chiki, Mesut, Pablo Cano, Asier (Sito, min.72), Tato (Chema, min.82), Kimi y Raúl Rivero (Adri, min.65).
SOLARES MEDIO CUDEYO: Luis, Torre, Gelo, Rober (Pablo, min.73), Bada, Varo (Viti, min.55), Pepo (Raba, min.88), Lian, Sergio (Valdés, min.73), Juancar y Ocejo (Prada, min.55).
GOLES: 1-0 Tato (min.26).
ÁRBITRO: Vlad Antonin Bosoi. Amonestó a Mesut, Asier y Tato, del Textil Escudo y a Varo y Sergio del Solares.



