Cuando todo sale solo hay un destino, la victoria
30 de Abril de 2017
En el momento decisivo, el Textil Escudo logró el triunfo más contundente de la temporada ante el Guarnizo 5-0 y asegura de forma matemática su continuidad en la Tercera División un año más.

Por Óscar Arcones.
Hay días que te sale todo bien, hasta lo que no te había pasado nunca, ¿verdad, Bertuco? Esta es una verdad universal que todos hemos sentido, vivido o pensado en algún momento de nuestra vida y para que me déis la razón, os pongo aquí cinco ejemplos como cinco goles. Te levantas por la mañana, vas al baño y no cae ni una gota fuera de la taza: señal de calidad. Echas el café en la taza, lo mezclas con la leche, lo calientas al microondas y la mezcla se convierte tiene el sabor perfecto a la temperatura ideal: señal de capacidad. Enciendes el televisor, haces un zapping y te encuentras con el espacio que querías ver, con esa película que te mueres de ganas de disfrutar y está empezando justo ahora: señal de puntería. Vas a por el pan, abres la cartera y tienes el dinero justo para librarte de todas las monedas de cobre que tanto estorban en la cartera: señal de precisión. Llegas al trabajo con la hora justa y encuentras aparcamiento justo en la puerta: señal de fortuna.
Y el último día del mes de abril, al Textil Escudo le salió todo y al rival, con los deberes ya hechos en una gran temporada, pues le sucedió todo lo contrario, así que el resultado solo podía ser el que se produjo, sin que nadie pueda contradecir nada de lo sucedido. Porque tras un par de acciones en que la zaga del Guarnizo adoleció de contundencia, llegó un saque de esquina que Perujo puso en la cabeza de Adrián y éste remató a la red sin oposición, escribiendo las primeras líneas de una historia que ya parecía escrita, con el final más dulce entre los finales felices, como si de un cuento de hadas se tratara.
No cabía el suspense, porque la velocidad del inagotable Bruno rompía los esquemas defensivos del Guarnizo, perfectamente secundado por el resto de compañeros, como un Raúl abonado a los goles bonitos y que veía demasiado fácil empujar un pase de la muerte de Perujo, así que la remataba fuera, aunque es cierto que llegó muy forzado. También Butra tiró arriba en una acción que él mismo inició robando en el centro del campo y contagiando de fútbol al primer toque a sus compañeros y hasta Alberto decidió cumplir con su objetivo de portería a cero y con el pie, al más puro estilo Luis Amado (busca en Google, pero te doy una pista: fútbol sala, futbito por aquí, muy a mi pesar), amargaba a Rafa en el único arreón del Guarnizo en el ecuador del primer periodo.
Y de ahí al descanso, la absoluta tranquilidad en forma de gol de Bruno, que se encontró un balón suelto en el área tras una gran jugada por la derecha del Textil Escudo y tuvo la tranquilidad suficiente para batir por bajo a Modino, la misma efectividad que tuvo Pablo Iglesias en el 30, con un buen disparo abajo que se convirtió en el 3-0.
Con una hora de partido por delante y un marcador más que sentenciado fue el momento de disfrutar como pocas veces esta temporada, con juego asociativo que concedía tantas opciones en la elaboración que el público disfrutó en una tarde soleada tras un día gris. Porque todo nos salía bien y en la segunda mitad llegó el éxtasis, con un paradón del meta cabezonense para anular las escasas esperanzas visitantes y un torrente de oportunidades para el Textil Escudo.
Primero perdonó Bruno un mano a mano ante el meta y después Pablo Iglesias en una acción con Perujo que no resolvió como se esperaba. Pero para disfrutar y mantener el grado de ilusión la tarde pedía un nuevo gol y éste llegó por medio del omnipresente siete del Textil Escudo, que cruzó ante el guardameta para completar su doblete y desatar la euforia.
Momento de rotaciones y entrada de jugadores desde el banquillo, con el acierto y las ganas suficientes para erigirse en protagonistas, primero por medio de Héctor Marcos, que estuvo a punto de marcar el quinto tras una acción de toque y que mostró su generosidad acto seguido, sirviendo a Bertuco en su primera acción para que cerrara el marcador con un zurdazo que le sirvió para demostrarse a sí mismo que el área contraria ha dejado de ser territorio hostil. Un gol muy celebrado porque pocos se lo merecen como él.
Con un marcador redondo llegó el final y con la felicidad de la victoria y la permanencia matemática en el bolsillo llega el momento de disfrutar y de dar carpetazo a todas las incertidumbres de una temporada a la que aún le quedan dos partidos, dos oportunidades de seguir demostrando la capacidad de un equipo que puede con todo.
Enhorabuena a plantilla, cuerpo técnico, directiva, socios, simpatizantes y a todos y cada uno de los componentes de la familia del Textil Escudo, porque que se prepare el fútbol cántabro, que un año más….¡Somos de Tercera!
TEXTIL ESCUDO: Alberto, Edgar, Izan, Adrián, Bordas, Butra, Pablo Cano (Dosal, min. 74), Bruno, Raúl Rivero (Héctor Marcos, min.61), Pablo Iglesias (Bertuco, min. 72) y Perujo.
CULT.DEP. GUARNIZO: Modino, Carlos (Medi, min.45), Rafa, Chicha, Javi, Leguina, Nico, César, Blanco, Miguelín (Víctor, min. 66) y Mario (Richar, min. 45).
GOLES: 1-0 Adrián (min. 10); 2-0 Bruno (min. 26); 3-0 Pablo Iglesias (min.30); 4-0 Bruno (min. 56); 5-0 Bertuco (min.73).
ÁRBITRO: Rubén Fernández Rojo, amonestó a Edgar, Bordas y Bertuco, del Textil Escudo y a Modino y Miguelín, del Guarnizo.
Foto: Bertuco celebra su gol con dedicatoria / @muroderichi



